El
primer día que llegué me sentía muy mal. Sentía
que me iba a morir de un gran dolor de cabeza, sentía que nadie
iba a hacer nada por curarme. Pero el primer día venía
tan mal que cuando entré a mirar a Maria Lolita de la Paz estaba
mal y cuando salí me sentía mejor. Hasta ahorita me
siento una muchacha muy diferente y con mucha energía. Gracias
por todo a Maria Lolita de la Paz me siento muy maravillosamente.
María.
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